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¿Cuanto más entreno, más mejoro?

Sí, pero no. Esto es lo que nos dicen los autores. El exceso de carga de entrenamiento en un jugador, puede provocar lesiones o incluso disminuir su estado de fitness anterior. Entonces después de varios estudios, se concluye que la recuperación es un principio clave en el proceso de entrenamiento.

En el mundo del entrenamiento, hay la idea errónea que si haces un poco más que tu compañero, vas a ser mejor que él. La cuestión es que cada uno debe entrenar a su nivel óptimo, no a su nivel máximo. (Rob de Castella, campeón australiano de maratón).

Tal y como dice el atleta, en la preparación física en fútbol, al igual que en otros deportes, es importantísimo conocer a cada jugador e individualizar las cargas hasta su punto óptimo, ya que si nos pasamos podemos:

  • Incrementar el número de lesiones
  • Aumento de la fatiga y pérdida de nivel de fitness
  • Aumento de enfermedades debido al continuo depresivo sistema inmunológico
  • Alteraciones psicológicas

Es muy importante conocer entonces, que los procesos de adaptación ocurren durante los periodos de recuperación del jugador. Por este motivo, cuando realizamos una planificación de trabajo debemos contemplar siempre los periodos de descanso si queremos que nuestros jugadores mejoren día a día.

Esta idea es muy importante sobretodo en pretemporada, donde muchas veces se comete el error de “machacar” a nuestros jugadores para que estén preparados para el primer partido de liga, y lo único que conseguimos es fatigarlos en exceso. Debemos ir poco a poco, con intensidad pero sobretodo con descansos.

Kinugasa y Kilding (2009) nos dicen que para realizar una óptima recuperación y maximizar el proceso de sobre-compensación mejorando así el rendimiento de nuestros futbolistas debemos tener claros estos aspectos después de un buen entrenamiento:

  • Recuperar niveles de glucógeno después del partido
  • Consumir proteínas para ayudar al músculo a regenerarse
  • Evitar bebidas alcohólicas antes y después de la práctica
  • Reponer líquidos y electrolitos
  • Dormir 7:30 horas mínimo cada día
  • Realizar una siesta al día de 25 minutos
  • Evitar ejercicios excéntricos y explosivos durante 48 horas después del parido
  • Inmersión de todo el cuerpo unos 20 minutos en agua fría (10-15º)
  • Relajarse a nivel mental, sin inputs que te puedan estresar
  • Individualizar al máximo la recuperación y concienciar al futbolista de la importancia de ella

¿Cómo controlas tu la recuperación de tus jugadores? ¿Tienes en cuenta este importante aspecto en tu planificación semanal?