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No hace demasiado años atrás, era muy común ver jugadores de fútbol realizando carrera continua durante 40 minutos alrededor del campo para trabajar la “resistencia física” un par de veces por semana. A esto se le llamaba preparación física en un deporte como el fútbol, donde todos los esfuerzos que se realizan suelen ser con cambios de dirección y ritmo constantes (totalmente lo opuesto a lo que se entrenaba no hace mucho).

El conocimiento y estudio del deporte ha evolucionado mucho en los últimos años, rompiendo con esquemas instalados en el fútbol durante mucho tiempo. Pero aún y así, aún se ven padres de jugadores de 8 años diciendo al entrenador de sus hijos que debe trabajar más duro físicamente como hacían con ellos cuando eran pequeños porque los niños no aguantan el partido.

¿Qué debe tener en cuenta ése entrenador de fútbol base para decidir si le hace caso al padre o no? 

1. Cambio social

La sociedad ha afectado mucho a la “preparación física” de los jóvenes jugadores. ¿Cómo? Años atrás los niños y niñas no tenían las facilidades o distracciones tecnológicas que tienen hoy en día. Esto provocaba que después de clase, antes se llegaba a casa para merendar rápido y quedar con los amigos en la plaza del barrio para echar unos partidillos de fútbol. 

Queramos o no, las experiencias motrices y tiempo dedicado al movimiento y práctica del fútbol sumando estos ratos más las horas de entrenamiento en el club, eran mucho mayor que las que dedican ahora, que suelen ser tan sólo el entrenamiento, ya que se ha substituido la pachanga con los amigos por el FIFA en la Playstation.

Si consiguiéramos volver a éstos hábitos saludables, sumado a una mejor alimentación, estamos convencidos de que mejoraría mucho a nivel condicional y de vida de nuestros jóvenes jugadores.

2. Aumento de la especificidad del entrenamiento

Como decíamos, antes la preparación física se basaba en correr cuanto más mejor  para estar mejor preparados. 

Gracias al desarrollo y estudios en el deporte y en concreto en el fútbol, hemos podido observar que no hace falta dejar el balón para poder preparar condicionalmente nuestros jugadores en fútbol base. 

Evidentemente se puede dedicar un tiempo específico aislado al trabajo de fuerza de manera complementaria por ejemplo, pero jugando con el tipo de tarea y esfuerzos implícitos, espacios, densidad de jugadores y objetivos, le podemos dar una orientación más condicional priorizando fuerza, velocidad o resistencia de forma ESPECÍFICA, que es el objetivo final.

Preparación física niños Preparación física niños