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La adecuada progresión de un jugador en el fútbol base puede traer ventajas importantísimas. Consideramos que hay 2 saltos importantes en la carrera de un joven deportista. El primer paso que hace un niño es al pasar del futbol-7 (u 8) al fútbol-11. Y el segundo paso se da cuando pasa del fútbol base al fútbol amateur o profesional.  Estos dos hechos son un apartado significativo para el jugador. En distintos grados, cada jugador sufre cambios a los que debe adaptarse para que el proceso sea lo más cómodo posible.

Obteniendo dicha clasificación anterior, hablaremos de países como Holanda o Austria entre tantos, donde existe una progresión para el niño. Antes de llegar al fútbol 11 hay un “bypass” como el fútbol 9. ¡Una fantástica idea! El cambio de jugar con todo el terreno de juego en edades tempranas, consideramos que es demasiado grande para el niño en período de aprendizaje. Deberíamos realizar una evolución paulatina al igual que en la metodología MBP proponemos a nivel de entrenamientos, que igual debería existir en cuanto a competición.

 

Lo interesante no sería que el niño se adaptará al juego, sino el juego al niño. Constantemente intentamos adaptar entrenamientos y metodología para nuestros jugadores con el objetivo de que los niños no jueguen como adultos.

Algunos de los aspectos interesantes del futbol-9

– Medidas del terreno del juego con una progresión lógica.
– Adaptación de la portería.
– Adaptación del balón
– Menor número de densidad de jugadores.
– Mayor participación en aspectos técnicos y tácticos.
– Incrementa la toma de decisión por parte del jugador.

Uno de los peligros que comporta que jugadores jóvenes practiquen fútbol-11 es que muchos de ellos muestran ratios muy bajos de participación. Este hecho conlleva a un número demasiado bajo en cuanto a experiencias vividas por el jugador, y pocas intervenciones durante el partido. Cuantas menos situaciones intervenga con balón y sin balón, más lenta será la mejora, y esto puede causar frustración e incluso el abandono del niño por el deporte que es algo que no querríamos que sucediera jamás.

Con esta adaptación paulatina, nos aseguraremos entonces ofrecer al jugador en competición un mayor número de oportunidades para experimentar con compañeros y adversarios, además de tener más posibilidades de poner en práctica esas mejoras conseguidas durante el periodo de entrenamiento adaptando el número de estímulos de un complejo deporte como es el fútbol, a las capacidades de los protagonistas, los jugadores. Esto supondrá entonces 3 cosas:

  • 1. El jugador se divierte (porque se siente partícipe)
  • 2. El jugador, como se divierte, aprende más.
  • 3. Si el jugador aprende más y mejor, estará más preparado para la competición.