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Hoy analizaremos una de las clave en el fútbol base y desarrollo de jóvenes futbolistas: la especialización temprana en este deporte. Existe la falsa creencia en que los niños y niñas que se inician en la práctica y entrenamiento específico de un deporte, cuanto antes empiecen a especializarse y a entrenar las habilidades y contenidos específicos, mejor. Esto muchas veces afecta totalmente de forma opuesta al desarrollo de nuestros jóvenes jugadores. 

¿Por qué no es positivo una especialización temprana al fútbol en jóvenes jugadores?

 

1. Coordinación

Es necesario crear unas bases coordinativas para poder desarrollar la parte técnica y táctica específica. Hay dos aspectos que requieren de unas bases a nivel motriz ya que tienen una complejidad mayor:

  1. Relación del jugador con el balón
  2. Relación del jugador con el entorno y situación específica en la que se encuentra

No se puede empezar a construir una casa por el tejado dicen… Con niños ocurre lo mismo. No podemos pretender que un jugador aprenda a hacer un control orientado si no sabe cómo poner el pié en un control simple. O no podemos entrenar hacia dónde debe realizar un regate un jugador si tiene dificultades coordinativas para correr con solvencia.

2. Desarrollo cognitivo

Los jugadores jóvenes no están desarrollados a nivel mental para comprender la complejidad de todos los factores que intervienen en un deporte como el futbol.

Tal y como nos mostró Piaget con sus etapas evolutivas, debemos entender que no podemos tratar a los niños como adultos, por la simple razón que a nivel de desarrollo cognitivo tienen mucho camino a recorrer. Esto afecta a cómo entienden el juego ellos, así que será muy importante adaptar el juego al niño, y no el niño al juego.

3. Diversión

El primer paso para generar aprendizaje, es que los jugadores se diviertan. No podemos olvidar que el futbol es un juego, y los jugadores jóvenes son niños.

Los niños quieren divertirse haciendo lo que hacen, por esta razón es imprescindible generar tareas que creen adherencia al deporte, a través de adaptar las tareas de entrenamiento para realizarlas de forma jugada y que los niños se diviertan para que quieran seguir entrenando, y a consecuencia sigan aprendiendo.

4. Motivación

Es difícil que los jóvenes se diviertan si les pedimos hacer algo que les cueste mucho hacer. Esto puede generar frustración y abandono del deporte.

Es muy importante poner pequeños retos a los niños para que se esfuercen en aprender ciertos conceptos. Estos retos deben ser realistas y asumibles, ya que si les pedimos algo muy fácil se aburrirán, y si es algo muy difícil para ellos, se frustrarán y abandonarán el deporte.

 

En resumen, en el entrenamiento de jugadores jóvenes, lo primero que hay que tener es mucha paciencia, no querer correr demasiado quemando etapas ya que como hemos comentado, es imprescindible generar unas bases antes de entrenar contenidos específicos de fútbol. Clave la idea de divertirse para aprender.