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En la comunidad MBP del curso de Scouting Online, las últimas semanas se ha estado debatiendo sobre el mercado de fichajes y como acertar en la incorporación de nuevos jugadores. Desde MBP creemos que es un tema muy interesante y sobre el cual nos gustaría reflexionar. 

Cuando se acerca el mercado de fichajes, siempre es una buena época para reflexionar sobre en qué punto se encuentra el equipo, y si es necesario hacer algún retoque en las plantillas a nivel de bajas y altas. Son decisiones que suelen tomar el presidente, director deportivo y entrenador, y éste último, respaldado por supuesto por el trabajo de los analistas tácticos o scouters.

El fútbol ha evolucionado mucho en la última década, donde además de fichar jugadores por interés puramente futbolístico, se fichan por otro tipos de intereses extra-futbolísticos. Cada vez más, las estructuras de los clubes funcionan de forma más parecida a las empresas en cuanto a gestión de bienes, marketing, servicios al socio, venta de merchandising, derechos televisivos, apuestas, etc.

Estos otros tipos de intereses hacen que muchas veces se fiche jugadores que desde la perspectiva del aficionado, que desconoce el proceso, no se entienda el por qué de esa incorporación, o fichajes de jugadores que son muy buenos y muestran rendimiento en sus clubes, pero cuando llegan a sus nuevos equipos no se adaptan y no rinden como se les espera.

Presentación Wu Lei

¿Qué factores son claves entonces para acertar con la incorporación de un nuevo jugador a la plantilla?

 

1. Tener claro la diferencia entre lo que necesita el equipo y lo que necesita el club

Antes de apostar por un perfil de jugador u otro en el mercado de fichajes, lo que es imprescindible conocer y estudiar las necesidades reales del club. Necesidades futbolísticas o necesidades para crecer y dar un paso adelante a nivel de entidad. O ambas. En todo caso, deberán estar bien definidas las responsabilidades de las personas que lo van a decidir.

Si la necesidad va a ser de intereses extra-futbolísticos no nos compite (ni nos interesa como cuerpo técnico). En el caso que desde el club se nos dé confianza para reforzar la plantilla a nivel futbolístico, ahí es donde entra en juego el rol del analista o scouter.

2. Analizar de forma detallada y específica el perfil del jugador necesario

Cuando la responsabilidad de la incorporación pasa al cuerpo técnico, y de forma más específica a los scouters o analistas tácticos, lo primero que será necesario es tener una formación y conocimiento del juego absoluto. Cuanto más potente sea la experiencia y dominio sobre el mismo, más acertaremos en identificar qué perfil de jugador necesitamos. Es básico no solo el conocer que tipo de jugador buscamos a nivel de fundamentos del juego, sino tener claro cuál es el modelo de juego escogido por el entrenador y utilizado por el equipo.

3. Decidir entre un jugador mediático y un jugador joven con potencial

Una vez se identifica las necesidades reales del equipo y se tiene claro que tipo de perfil de jugador se necesita, pueden surgir distintas opciones según el presupuesto disponible. Muchas veces, se duda entre elegir un jugador de carácter más mediático por su recorrido y experiencia ya mostrada, o un jugador joven por explotar. El primero son aquellos jugadores que todo el mundo conoce, y que seguramente te van a salir más caros. Entonces creemos que lo interesante y difícil, es saber detectar aquellos jugadores jóvenes y desconocidos que por sus características creemos que se van a adaptar rápidamente al modelo de juego y a medio-largo plazo nos van a dar mucho rendimiento a un coste más bajo. Si conseguimos que sea un jugador joven y mediático a buen precio, ya es lo máximo.

4. Conocer al jugador dentro y fuera del campo

Una vez escogido el jugador que por los motivos que hemos estado comentando creemos que nos vale, debemos hacer algo más aún para no fallar el tiro. Los jugadores también son personas, que tienen sus hábitos y costumbres que nos conviene conocer para tener claro también si como persona se ajusta a los valores del club y a lo que exigimos. Para un futbolista no solo es importante lo que hace durante el entrenamiento, sino todo lo que hace después que es igual o más importante. Lo que llamamos entrenamiento invisible. Hay veces que nos puede salir mal el tiro fijándonos solo en aspectos futbolísticos y obviando los extra-futbolísticos.